Monday, August 11, 2008

Implícita

Yo sé cuando mentirte y esperar; luego apreciar tus perturbadas neuronas
intentando absorber el jugo, la brutalidad de mis palabras.
Yo sé cuando y cuanto, cómo y dónde, y duele, aunque no quisiera ser cruel.

Quizás las realidades no sean tan paralelas después de todo.
Acá, conmigo.

El infierno de los finales se va terminando. La aceptación y el haberme conocido y saber cuando y cuanto. Levantar la cabeza gacha, sometida a mis medios.

Y con las manos llenas de sangre me invito a desayunarme de mí, abstraerme y gozar de ser humana, ser cruel, dolida, dolorosa. Compartirlo conmigo, llorar de culpa, de dolor.
Llorar, extraviar la inocencia. Acariciar las heridas más frescas; sentirlas, buscarlas.
Casi sádica, pero no. Sólo presente.



Yo sé que alguna vez palpaste mi oscuridad...

Tuesday, May 13, 2008

Raíces

Se me ocurría
cómo tu espalda
hermosa y tibia
me abarca.

Ser tuya, saberte mío.
Eclipsarse todo
en tus gemidos;
tu boca abierta,
tus ojos perdidos.

Así...
Así me vas encontrando
con la luz que proclama y pretende
asomar en tu conciencia,
desnudos, en estas almas
que tan dentro sienten.


Sofía.
29/04/08

Saturday, April 19, 2008

Respirando la sal.

Todavía no supe decidir si es que es tu olor el que me alborota el pelo y me eriza toda la piel sin ninguna verguenza.
O si es que era tu mano, enredandome tan despacito, mientras acariciabas mis labios, seducido por las ganas.

Me gusta cuando decido enterrarme en vos, hundirme dentro tuyo y en algunos poros que no vacilan, elegir manifestarme eterna, dejando que mis semillas germinen en tu piel y crezcan las raíces, sin que ardan, de nuestros pensamientos y quizás, algún que otro ideal que nace y se asoma con su capullo frágil.

Quizás es tu lengua cuando se enreda con la mia, la suavidad y dulzura que dilucidan tus besos cerca de mis muslos, convergiendo hacia las raíces en donde nos gusta encontrarnos.

Respirando la sal...


Sofía.

17/04/08

Thursday, February 28, 2008

Ambiguedad

No sé por qué siempre suelo adherir a mis pensamientos alusivos al desgano y a la desmotivación. Como si fueran algo propio.
Esa otra parte boicotea constantemente todas las estructuras que con un poco de lógica armo detalladamente, gracias a su sensibilidad hacia los paisajes.
No es que quiera desvalorizar su vuelo, o que yo sea falta de tacto.
Simplemente los tacos altos no le van.
A veces, debo admitir, me dejo llevar por sus pensamientos, ese tacto que tiene para saber mirar debajo de los pliegues de la piel, de las personalidades.

Puedo describirla, si quiero.
Puedo decir cuanto odio que desvalorice mis andanzas con su pie lento, torpe y criticón.
¿Qué son esas ganas de removerlo todo? ¿De encontrar todo?
De buscar hasta el recóndito milimésimo espacio?



Lugar y tiempo.
Si yo te diera eso quizás no rezongarías tanto.




Sofía.
17/02/08

Tuesday, February 12, 2008

Amanecer

No quise reclamarte que nunca fuiste mía sin realimentar el ardor de los silencios de esas noches.
Aún extraño amanecer con vos en los "Buen Día", inspirar el olor a tu piel y a mi piel transpiradas.... Sentirte lejana, caminando hacia allá en donde siempre preparabas té, como todavía dormida... lejos, recordando tus sueños-pesadillas, las improntas de tu inconciente todavía en la almohada.
Es extraño sentirte así porque estás como lejos, lejos de ser una sola cosa, un fluir de respiraciones y transpiraciones, el océano hecho de nuestras ganas. Me gustaba pensar en que podría levantarme y saber cómo rozarte para que tus ojos lejanos vuelvan a mí y se cierren mientras gemis, como si todavía estuvieras despertando.
Y tu vientre entre mis manos.

No sé si habrás perdido el hilo de las ideas que te interrumpía con mi don de escabullirme con tus muslos y desglozarte, adivinar lo que pensabas o quizás sólo inventarlo para rellenar.
No hablábamos mucho. Vos te limitabas a dejarte llevar, dejarme que te haga el amor, envidiarme y odiarme, sentirte débil, mía, siempre mía. A mí, una que otra vez se me habrán escapado algunas palabras que sólo lograban que lloraras en silencio.
Nunca te entendí; algún día nos habríamos cansado de ello.
No entendía por qué llorabas ni adónde te ibas con esos ojos después de hacer el amor.

Quizás yo te recordaba a alguien. No sé. Te inventé un nombre para mí porque nunca me creí el tuyo. Era demasiado mayor. Yo te habría puesto alguno pálido, débil.
Asumía constantemente mi machismo, pero es que me provocaba cuando me mirabas sin rencor, sin que yo te hubiera llamado la atención. Me mirabas como de costado y tus labios se entreabrían.
Nunca supe que significaba eso. Quizás sólo querías suspirar el amor que yo te dejaba en la piel, pero ahí nomás yo caminaba hacia vos,
y vos sabías.


Sofía.
12/02/08

Creencia

Creemos que asistimos a la inevitable noción de sabernos buenos, bienes,

remontables barriletes en donde a veces fluctúan nuestros andares en/a pesar de los vientos, anudados al cordón umbilical de las manos, esas que a veces duelen y admiran el salto.

El tramo es largo,
tu vaivén suele acunarme en cuanto asume la insinuación.

Y ahí nomás surgen tus cadencias
invertidas en mis acordes, saboreando la poca continuidad en que solemos marear la tensión y el reposo, en donde mis labios tienen frío y aman tu sal,
la dulzura que deshaces en tus pasos con la que vas tallando mis huesos,
Sí... a tu manera. Esa que arde, lejana.


Es que volvés y hacés de mi lo que hacés de tus ganas,
acurrucas tus manos en el calor de las palmas,
gimiendo el sol...
...acercando la distancia.

Sofía.

01.02.08

Tuesday, November 20, 2007

Desnudez



Y cuando mis huesos
ya deshechos en tus caderas
abneguen de mi carne
de mi conciencia lejana
de mi locura angustiada

y se dejen a tu ritmo
al vaivén de tus ganas
a lo simbiótico
de mis manos y tu espalda

será la fusión de las constantes;

desde tu piel,
hasta mi alma.

Sofía.

No-saber


Quizás es que sí,
que mis neuronas se cansaron
de mi necesidad inamovible de ordenar
de mi compulsividad hacia la tragedia griega

y decidieron dejar de manifestarse
volverse etéreas, eternas
colapsar en lapsos de tiempo
modulados por la distancia
asociados a la compulsividad
por las señales Beta
y atrofiados por el smog.

Ya partí hace tiempo
y mi cuerpo sólo espera;

Quizás la inconciencia deje de atrofiarnos la existencia.


Sofía.

Friday, August 10, 2007

Julio

A veces me recoges de a pedazos,

te muestro una que no fui,
te invito a regocijarte en formas inconstantes,
te mareo con vestigios de mi alma,
de un amor.


Otras veces me gustaría

volver a la virginidad mental
que me provocaban los 14 años
y encontrarte como solía hacerlo,
como una vez supe,
porque el pasado, el condicional y posesivo
me amordazaba las ideas,
los deseos, la corteza débil de mi piel,
los primeros besos,
la angustia del orgasmo.


Pero vuelvo
y me encuentro en tus ojos
que son los profundo de la tierra,
la savia de la corteza que me atraviesa
y me pierdo en frecuencias indescifrables
que a veces son horas
pero que me arrancan los improperios del alma,
o te buscan, simplemente,
en tus raíces;

Que no entiendo,
que me pierdo pero que me llevas a la locura y a la conmoción,
que violentas mis ideas
sólo porque están viejas y olvidadas;
que me gustaría escupirte con odio todo el amor.


...y entonces el paralelismo de las ideas; la ambigüedad.

Pero te quiero, entonces vuelvo.



Ilustración: Ansilta Santos
http://cargocollective/aansil

Un fin

Y esta sensación
que me arde desde el fondo,
estas ideas
que me obligan eróticamente a desnudarme
abandonar mis defensas, mis vestigios
y hacer que desee tanto
dejarme llevar por tus ojos
que me conmueven,
tus manos que me acarician
y provocan retorcerme,
arder mi sexo y el tuyo,
amar la desesperación de llegar.


Y derrepente las ideas
las que me amordazan
y me obligan a sentir,
invitandome al dolor.
Sugiriendome el placer.

Tan sensualmente... Con un fin.


Sofía - 24/06/07

Aguafuerte

Y en la rutinaria mirada
te desnudo irreverente,
inconmensurable.




Porque son tus ojos
los que me hablan y me gritan
se me encarnan en las horas
y yo trato,
trato de calmarles el deseo,
como niños,
mintiendo a sabiendas
la verdad de los labios.


Sofía - 12/03/07

Sunday, June 24, 2007

Mother Nature


Extraño tanto el olor al rocío húmedo
y a tierra de la mañana,
el frio helado de la madrugada
que envuelve los párpados y las sienes
y obliga casi sensualmente
a acomodar la cabeza hacia atrás
para que el viento pueda besar el cuello,
la punta de la nariz y en un escalofrío
me susurre al oído historias de otros lugares,
en otros tiempos.


Extraño tanto la sensación 
de fundirme en la tierra, 
convertirme en sus raíces, en sus brotes, 
en la locura de su savia que luego es mi sangre 
y que me abraza como nunca nadie, 
inmensamente, desde todos lados.

Extraño tanto que la adrenalina 
me consuma hasta las lágrimas 
y que me haga abrir los brazos 
y el corazón con los dientes apretados 
(tanto miedo y deseo), 
que el dualismo de mis pensamientos 
me conmueva lo más profundo de mi existencia 
que es mi amor, que es mi locura por la vida 
para después arrojarme al vacío de sus valles 
así de una vez por todas aprendo a planear, 
a llegar intacta a sus suelos... o a su cielo.

Quizás me toma por sorpresa 
que me encuentro inconmensurable en estos suelos 
porque ya no soy yo la que extraña tanto sino mi propio cuerpo 
que me pide desesperadamente que salte desde esta cima 
hacia el vacío, hacia el futuro, hacia el todo que de repente 
también soy yo y que debo confesarme, 

Me espero hace tiempo, 

desde lo más profundo para correr a encontrarme 
así no me queda el cuerpo lastimado de tanta caída y tanto amor.

Quizás, sólo quizás, me dejes llevarte despacito hacia donde voy.


Sofía.

Monday, March 12, 2007

Equilibrista

Y por qué no caminar equilibrista
en tu sombra

si desde antes,

descendí exhalando constelaciones,
palpando recuerdos,

y besando tus ojos despacito

para que no despiertes.

Por qué no saborear instintos

y caer lentamente en unos labios

estremeciento quién sabe qué tiempos...


Sólo esperar incierta
entre nebulosas

intentando saber
si ya eres un recuerdo...


Cuento



Eterna, gritó la luz al reflejarse en sus casi llantos enmohecidos por las horas.
"Más adelante la vio saltar y jugar con el futuro".
Eterna, retumbó una lágrima en el cemento frió de la lápida del profundo amor que la engendró a la vida.
Eterna, le dijo despacio y luego se apropió de sus salvajes labios
y profundidades, todas, para asentar como primera, "y no última", le
dijo, vez. Para desaparecer.
Milena, atravesó alcohólico el pecho de su húmedo y finito
compañero sexual. Luego se abrió paso entre sus poco vírgenes muslos
para violar su memoria y rebelión por siempre... Para siempre...
Libertad, exclamaron las cuerdas del cello con el cual huyó hasta nunca.
Milena, pero esta vez ella lo atravesó, oscuramente conciente de
que quería matarlo lo más posible y lo más dolorosamente, hasta
satisfacer sus entreverosas entrañas.

Eterna, la encontró despacio nuevamente y le prometió la libertad en su alma, en su mente.
Milena, le susurró, y ella se asustó, para regresar despacito hasta sus ojos y brazos fríos...
"Pero no tengas miedo", le pidió, "por favor".
"Por favor", repitió ella.
"Ahora sí", le dijo, "Eterna", selló en su instinto y en su nombre su infinito destino, y la locura se enterró en sus venas.
"Milena...", se dijo. "Ahora sé. Ahora entiendo..."

Y así se hizo.


Sofía.

Saturday, April 29, 2006

Todos estos amores rotos


Somos todos estos amores rotos,
estas manos que nos desnudan de relojes
y olvidan el tiempo,
que nos cierran los párpados,
y nos besan el sexo.

Somos estas añoranzas matutinas

estos encuentros tardíos

que nos desprenden de cierres,
de botones y de teorías.


Aquí estás,
y cada poro grita tu nombre,
acaso vuelves,

y cada pierna habla de tu cintura.


Y al final somos estos besos,

estos conjuros renovados,
estas antiguas maneras

que se encuentran las manos.

Saturday, April 15, 2006

vos y yo

Me concibes
en tu inconfundible desnudez
poco virgen,
mientras mis muslos
imitan un amanecer en las cumbres.

Cuán errantes tus ojos
recordando el desamor
la continuación de los pasos,
el nuevo día, en viejos tiempos.

Cuán felices tus manos
tomándome por la cintura
y levantándome hacia el futuro
prometiéndome océanos y estrellas,
rocíos matutinos,
y algún que otro escalofrío en el camino.

Sigamos escribiendo sobre la historia
sobre nuestras manos
sobre nuestros pies,
sobre las heridas a carne viva.
Y ya no sé si estos mis pasos,
son estos tus pasos
si estamos oscureciendo las maneras
a corto plazo.

Aquí estamos,
viviendo el amanecer que más buscamos;
Este,
nuestro orgasmo.

Thursday, April 13, 2006

Constelaciones

Mirando sus ojos
sentí cómo su mano sólo descendía desnuda
hacia el resto de silencio que quedaba en mi piel;
terminaban exhalaciones y volvían para concluir otra vez,
encontrandose con labios que susurraban
el deseo de aquella profundidad donde palpaba sensaciones,
recostándose nuestras sombras.

En el trascendenal cambio de sus flujos se aferró a un escalofrío lleno de risas inseguras que manifestaron un absurdo lujurioso. Mis ojos ya no tenían ningún deseo de manifestarse entre tantos roces de sensaciones. Abandoné mis brazos que se encontraron con su espalda, me enseñaba cómo volver a sus deseos, mientras sus sombras me desnudaban.

Despacio, nuestra existencia se confundió con astros silenciosos
que en sus universos evadieron estremecimientos...
Interpretándonos...

Monday, April 10, 2006

Arena y Sal



Mi arena en tus suelos
se hace impenetrable
a la altura de tu ombligo
resconstruyendo la imagen de hace unos días
en mi cama,


rompiendo con la estructurada rutina
de nuestros pies hacia el nuevo día.

Allá a lo lejos una sombra blanca
se sumerge en el mar
como en su propia conmensurable blancura.

Mis pies desean la salada espuma
que ofrecen tus océanos
pero mi estadía se hace larga en esta sombra.

Siguen golpeando mis lágrimas
en estos suelos,
rogando que algún día
termine la tortura de las horas
en mis ojos.

Sólo el viento me acaricia ya la piel
las maneras, los labios. 

La no estructurada rutina
de mis abrazos.

Saturday, March 04, 2006

Silencio de Negra

En las tardes se me presentan algunas imagenes guturales y bastante urbanas sin sonido alguno. El silencio nos arrebata preponderantemente las ideas musicales a la vista, nos exime las faltas de concentración en alguna que otra clase de expresión bucal de aquel avejentado erudito que no tiene pálida idea de cómo enseñar.
Las noches melancólicas se mete dentro nuestro para avisarnos que hace falta callar en los interiores para poder recibir las ondas que atraviesan transversalmente nuestro ombligo.
Enfrascados los vibratos, remitamonos esta mañana a no molestarnos con gritos,
y sostener esta nota tan difícil de entonar.


Más fecundado el silencio...
...más perenne la fecundación.




Tuesday, February 28, 2006

Urbe

Ideas congestionadas de un estresante e irónico sentido del humor.
¿Cuándo callarán sus bocinas

todas aquellas bestias demoledoras
de nuestra cruel ciudad?

¿De nuestra cruel verdad?

Recuérdame más tarde cuando quiera dormir,

que mañana volveremos a vernos,

e incineraremos las verduras podridas de nuestras heladeras.

¿No sería bueno
que en vez de querer mantener en frio nuesotrs alimentos,

nos metieramos en nuestras heladeras
para congelarnos,
urbanos?


La no-estructurada rutina de las semillas de este hombre,
recorre mi depósito albergador de nuestros futuros retoños.