Sunday, February 12, 2017

Halo vital

Con que manos sostener lo insostenible: 
la pureza del dolor que fluye, invade, 
se asienta y transforma. 

Con que ojos llorar lo que ya fue tan llorado, 
tantas lágrimas que crearon surcos 
convertidos en ríos 
que nos recuerdan que todo vuelve 
al lugar de donde salió. 

El océano profundo, 
la caverna detrás de los ojos, 
el amor que impregna todo eso también... 

Lo que fluye es tan potente e inmaculado, 
es tan real y herido, 
es la marca que atraviesa y sana... 
¿Que es?...

¿Que era? 

Simultáneamente olvido todo, 
recuerdo antaños, 
la fotosíntesis me acompaña a mí, 
que bajo la copa de un árbol vivo, 
como si tuviera una casita de madera... 

Una dicha tan llena de realidad, 
de presente, 
y de ausencias intermitentes, compartidas, 
coloreadas por el morado del repollo 
y de esas plantitas arbustas que le dan un toque al balcón... 

De que forma estar mas cerca mío, abrazarme, acompañarme? 
Qué respiración me vive, me toma, me permite ser penetrada por sí para poder ser sostenida por el halo vital del segundo? 
Que es el no esfuerzo? 
Qué es lo invencible que ingresa por mis espacios huecos y me vive?...

A quien le pidió permiso?


Sofía

8/2/17


Saturday, January 14, 2017

El llanto nunca bien ponderado


Llorar todas las mañanas se ha convertido en mi práctica espiritual. Con mis angustias me despierto, les doy los buenos días. Con mis dolores me levanto, los reniego un rato y luego ya estoy arriba, yendo a llenarme de ayurveda la boca, el cuerpo, nutriéndome un poquito, dandome de lo que necesito: tierra, madre, amor. La cocina es mi segunda parada, donde me preparo un mate lleno de yuyos, o un mate de coco y cacao, o una leche vegetal, todo depende del día, del sol, del horario, del corazón y sus virtudes, del alma y sus defectos, del gato que me saluda y hace un ruido que suena a "maumau", traducible como "mamá", refregándose contra algún mueble, seduciéndome e invitándome a acariciarlo. "Prema", le digo, y lo acaricio. Por qué no; si su ser mamífero quiere de mis manos, de mis manos llenas de piel, de hueso, de dar y de pedir... por qué no acariciar su felpuda espalda, amansar el retoño de mis durezas con su naturalidad.

Replantearme si los saludos al sol, o el baile africano, o los tambores de la danza del vientre, o echarme a llorar un rato y que todo se vaya a la mierda. Por momentos se dá todo junto, todo cambiante, intermitente, truncamente completo, siempre llorando, siempre llorar: drenar, dejar salir, abrir la boca; respiro profundo y aaaaaah. Me gusta llorar, cuál hay.

Abrir la boca y dejar que esta lengua-vívora tenga sus desencuentros con la formalidad del mundo en el que vivo; a priori todo resulta disruptivo, tenso, contrario, cambiante. Mi arrogancia zen se contradice con mis cuadraturas astro-geomorfológicas y en un segundo huracanado, todo escurre cual cloaca hacia el Río de La Plata, en donde el zen es el mismo caldo primitivo que lo escatológico de las ciudades y los vínculos humanos.

El viento, el frío de nuevo, la primavera que llegó pero es fría, mi corazón que ama pero duele, la comunicación incautada por las leyes, las galletas de avena que se me secaron y estan amargas. Entonces, ¿qué mejor que llorar? Dejar que el cuerpo largue unas agüitas saladas ricas por esos pequeños ojales en un pedacito del párpado inferior. Tan pequeño y extraño acto, seguido de balbuceos, sonidos guturales, exhalaciones por la boca, a veces con abrazos, a veces con soledades. Debo admitir que llorar sola me encanta, nadie a quien complacer con poco-llanto; sólo complacerme a mí misma con gritos, pataleos, caprichos guardados de tiempos inmemoriales, abrazos autoreferenciales.

El mate que se me enfría, la ventana y dios(a)(e)(x) que dejan que permee lo que me trasciende. ¿Una mueca que es en sí lo que es? La del llanto. Sin taparse la cara, ni la boca, ni mirar para otro lado, ni querer que "el otrx no me vea", o tener que explicarle el por qué.

Yo, conmigo misma, en mi práctica no elegida pero bien recibida y nunca bien ponderada: llorar.


Sofía
23/9/2016

Saturday, April 16, 2016

Latido

En silencio, te miro.
(Un universo nace en mi corazón en cada latido).

Inspiro. Te observo mirarme.
Me veo observándote.
Te siento dentro,
me siento parte de vos,
a través de tu piel.

La refulgencia de las palabras que me decís brota de tus labios.

Jugar a tener el control, a soltarlo, a la entrega, a la inocencia, a que se puede,
a desintegrarse en el instante donde la exhalación no está,
donde el espacio se hace anhelo, la mesura es fugaz,
propensos a ser sentidos cual semi-fusas en adaggio,
toda esa complejidad de texturas del principio del mundo...
expandidos como un universo en la conciencia del ser.

El amor como vehículo.
El cuerpo como vehículo.
El instante, cómo pasan los segundos en la brisa...

Podría no-ser tanto tiempo en vos.

Tus manos enormes que me toman... tu energía que me hace el amor
y me revuelca por toda la sierra sin moverte ni un centímetro.
Tus formas... ¿qué es el amor? Me siento fundida en tus pupilas cósmicas.



Nada... no hay fin. Solo soy, danzante 
alrededor de tu entereza, de tu presencia.

(Entre los pocos espacios entre tu piel y la mía, 

sólo hay realización).




Sofía


Mesura

Cuando la noche oscura evoca la presencia femenina, la mesura se vaporiza y danza entre los átomos irresolutos de la existencia. El rocío de Los Ojos está presente, supura, duele, sana. La procesión natural se filtra en los poros de la mujer que soy, e irremediablemente existe.

El plexo se contrae y se expande en una sinfonía de luciérnagas y resoplidos de rumiantes, mientras a horcajadas la tristeza se estrella con el afuera de mi cuerpo. 

Afuera está el fresco de la noche, la soledad de parirme a mi misma, la compañía de aprender a abrazarme. Insoportable y difícil es conocerme cuando aprendí a negar mi carne humana. Abrazar a la niña que quedó dentro, emocionalmente inacabada, aislada. Maternarme, darme todo lo que necesito.

La madurez es un fantasma que no me da miedo pero no conozco, no sé identificar, nunca lo vi de frente. 

La noche se despeja y yo le hablo a Dios, esté adentro o afuera, y le pido que me de tregua, que me de un reparo, que el cuerpo ya no me aguanta, que me duelen hasta los dientes. Es la verdad... la única verdad. 

Cuando empieza a salir de raíz, el dolor retuerce las células y el suelo donde está duele terriblemente. Pero es necesario cultivar espacios sanos... quitar la maleza y sembrar dentro nuestro lo que querramos que crezca sanamente.

Sofía


Medicina

Llorar un llanto de mil abandonos
De cientos de muertes
De inconmensurables persecuciones
De infinitas tristezas.

Llorar un llanto de mil millones de mujeres que habitaron el mundo
Llorar el llanto de esta sola, la única que ahora soy,
De esa niña que fui.

Abrazar esas miles, cientos, millones de heridas,
abrazarlas hasta hacer una masa con todas ellas 
y hornear adentro mío mi propio ser auténtico, 
con todo mi amor.

Dejar que el amor fluya, que el amor sane; 
hacer con cada gota de fluido que sale de mi cuerpo
 mi propia medicina, mi propia sanación.

Ser yo mi gran amor, mi gran maestra, 
mi gran amiga, mi gran compañera. 
Estar colmada de mi misma, 
no soy otra cosa que una hija 
de esta tierra nutricia y abundante, 
que me embebe de su maternidad 
a cada instante. 
Hija de este universo y cielo 
que me impregna de su presencia y totalidad.


Permitirme darme todo lo que necesito.
Permitirme tomar todo eso que me doy 
y sanar mi cuerpo, mi mente, mi corazón 
y mi alma.

Ser mi propia medicina, ser mi gran amor.

Sofía


Sanar con la luna


Ay Luna Roja
Llegaste hoy nuevamente a mis días, 
haciéndote camino por los surcos de mi cuerpo,
con el semblante de la vida y de la muerte en tu color.

Réplica del poniente, de la sanación... 
la muerte entendida como ciclo, 
como vida, como ida y vuelta, 
como viaje y reciclaje...
Poder tomarte y aprenderte,
dejar que permee tu sabiduría en mis vados, 
entre mis caderas... dejar que tus gotas caigan, 
como la pulpa de la zarzamora, entre mis piernas, 
y llegue a la tierra mi dolor, 
para ser abono y nutrición.

Ay lunita roja, cuanto abrazo, 
cuánto entendimiento, cuánto color... 
sana, sana... mi corazón...

Sofia

Se abren Los Ojos

El amor y el dolor, piedras angulares del mismo cimiento, forjados en el viento de la propia historia.
Nada, vacío. El mismo que se estructura y toma forma en las células, en las alienígenas palabras que balbuceamos y que socavan cierta inteligencia, mejor escondida.


Los lenguajes que tienen el espíritu dentro no son hablados. Retumban en las quebradas y en las calles de pasto, en las venas de los zorros, en las plumas de los pájaros y en los vuelos bajos en los que hacen el amor con la tierra.

El Pájaro... la Tierra... allí desintegro cada sinapsis, regalándolas al Gran Espíritu, invocando profundo el despertar de los Humanos. Ofrendo estas manos para destruír y construír.

La búsqueda incesante de lo que ya somos. La dicotomía de soltar y que suceda. La resistencia del cuerpo individualizado. La separatidad con la Madre Tierra. Parimos en el cemento... ¿Cómo traer luego entendimiento?
Sesgados y cercenados, invocamos lo profundo, que siempre es, que nunca dejará de estar, porque no hay nada fuera de ello.

A veces no entiendo.
Cierro mis ojos...
Se abren Los Ojos.


Sunday, November 29, 2015

Danza

Danzar;

dejar que la energía mueva al cuerpo,

vincularse de manera extatica con el movimiento.


Expandir los velos donde pusimos limites con los pies.

Corresponderle al cielo con un movimiento de cabeza.

Imitar a la tierra a través del meneo de la cintura.


La piel siendo un abismo al que nos entregamos caer.

El espacio, un acontecimiento asombroso.

¿Un otro? Trampolín al infinito.

Conjugar el cielo

Amor,
Surcido en carne,
Hecho hombre,
Conjugado en cielo,
Presencia.

Una manifestación divina
de lo mundano,
simple materia,
inacabado pero perenne,
inconmensurable.

Dios y el barro
entrelazados en humano,
en una espalda,
en unos ojos...
besos-párpados.

Dios
escondido en lo alto de tu pelo,
en el medio de tu abdomen,
en los versos de tus pies.

Espejo,
tus besos filosos,
la caldera de la distancia...
Solo Ser...
qué placer sintonizarte
en esta baraja de infinitos
que es el tiempo.




Refugio

Tu sangre palpita en las uñas prestadas
que entierro en tu carne,
filo del dolor y del placer,
astas en tu espalda.

La libertad de no ser nadas, nadies,
de ser distancia, refugio, sexo,
respirar profundo, orgasmo, humedad.

Doler, adolecer, saber soltar lo que se siente real,
clandestino, inacabado, potencial, perenne.

Permitirme amar desde acá,
no soy otra que la que soy,
no soy esa que ansia cumplir expectativas de hada magica;
sueños ilusorios de mercadeo e industrialización del amor,
utilitarismo, desconexión.

Una semana, un instante, un silencio;
maldito silencio de corchea que va y viene,
se anacruza con la especie, el espacio,
los fulgores de tu lengua y mi piel,
de mis dientes y tu sien,
el instante en que se vuelve materia 

esta alma.

Tus dedos enterrándose en el corazón
que guardo en lo profundo,
tus ojos penetrando como un puñal mi corazón,
rajando mis venas y mi garganta,
subiendo tu espada hasta mi entrecejo,
hasta que ceda, hasta que sienta,

hasta que explote todo lo que queda de mí
en la mismísima entrega
a tu innombrable presencia.



Intermittent Hurricanes, por Flor de Fuego (Florencia Alonso)

Tuesday, September 01, 2015

Ofrenda

Espada, 
Yo te reverencio. 
Desarmo mis alas,
pluma por pluma,
como una ofrenda 
para quedarme desnuda, 
más aún. 

Espalda,
yo te abrazo
para regalarte mi sexo, 
el arrope de chañar 
de ser mujer.


Monday, August 31, 2015

Eucaliptos negros

Boca
de mieles astrológicas
de eucaliptos negros
y minerales de Dios.

Boca de cientos de milenios
instantes inmiscuidos
en la existencia individual,

que te separa de mí,
que te une a mí
y así repetidas veces;
muchas, por suerte.

Boca de refulgencias poéticas
de leyes del hombre
de ternuras virtuales,
de distancias que no son.

Boca
en mis manantiales
en los besos en la frente, 
acústicos, trastornados.

Boca
rendija al orbe que te ocupa
que te despierta todas las jornadas
y se entrega, en su firme directiva,
al vendaval de mi mirada.







Tuesday, August 25, 2015

Sauce


Tu casa destila fluidos, como los cuerpos 
que le infunden movimiento por las noches. 
Felinos y humanos se yuxtaponen 
y dejan que el amor los haga, 
que interprete sus delineados musicales 
y depure la historia 
en lagrimas de dragón.

A veces, esa sensación 
de sentirnos uno con el otro 
se traslada a la cocina y hace la cena, 
se mira a si mismoa a los ojos, 
nos ceba mate.

Luego, le infunde su sagrada desnudez 
a todo tu espacio 
y cada pedazo de suelo se entera 
de sus pies tibios, vírgenes.

Acá la gente barre las calles 
con hojas de palmera, 
el sol sale todos los santos.
Allá la lluvia desborda las alcantarillas 
y nuestras lagrimas fecundan los labios 
de donde brotan las palabras.


Tu hoja de sauce se suelta y surca el viento.
Mis campos inmediatos se abren, 
para poder concebir tu naturaleza.
Tu amor penetra, cual puñal, 
lo profundo de mi tierra.




Friday, December 05, 2014

Poesía encontrada

Este dolor cúbico en mi pecho se materializa 
en pensamientos-vidrios-rotos y escurre,
con ese mismo filo,
por mis ojos sutiles, los que no ves.

Mi alma tan pequeña dentro de mi corazón, 
el que no bombea sangre, 
se estriñe únicamente por no saber... todo lo que no sabe.

Mi yo se entera, claro,
de la catarsis tuya,
inerte se queda, sin embargo, 
helada de dolor.

Y, ¿qué es este dolor de carne y hueso que me atraviesa?
¿Qué son estas manos tiesas?
¿Qué es esta muerte inmediata 
que me deja acostada en el piso patas para arriba, 
por suerte, para que la sangre vuelva a donde pertenece?

¿Qué tiene si mi destrucción masiva te apabulla? 
¿Cuanto miedo pueden dar las palabras? Si no son nada...

Esa oscuridad de querer dejar prendida la lamparita de noche 
te permea aunque no la quieras ver, y qué.

No es nada.
No dura. No muere.
No es.
...Despierta!


2/9/13


Thursday, November 20, 2014

Humus

Tengo una necesidad tan grande
de estar presente ante este dolor eléctrico,
de no evadirme y transitarlo,
de poner este guiso que tengo de entrañas sobre la mesa 
y decir:

Yo soy nadie
y esa 
es la fuerza,
-la callada o silenciada-
de percutir esta sístole-diástole 
cada segundo que le da coraje 
y sentido a la vida.


Tengo una presencia tan concurrida
que asiste por sí misma a mi desgano
porque prefiere presenciar mi espanto, 
para después saber que estuvo, 
que existió y fue sangre conmigo,
a huir de la presentación pictórica
de su propio naufragio de mar seco, 
de ignorancias latitudinales.


No me cabe sino denunciarlo todo, 
hasta a mi misma, 
que quién me creo que soy
y derrumbarme hasta el subsuelo-inconsciente 
de arquitecturas de paja y barro 
que he creído aceros inoxidables,

pero la conciencia todo lo atraviesa
y este agujero negro de pupila
otea cuando puede y permea 
todo lo caduco que he encerrado.


Quién será esta doña nadie que acontece en mi carne, 

                            sino una podredumbre antepasada...


...humus fértil para futuros campos.


Tuesday, August 26, 2014

Anagrámico

Anagrama (RAE)

(Del lat. anagramma, y este del gr. ἀνάγραμμα).
1. m. Transposición de las letras de una palabra o sentencia, 
de la que resulta otra palabra o sentencia distinta.



Destilando propiedades herbáceas, incapacitado, enfermo.
Sucumbido ante postradas sociedades, esotérico. 
Transpolado a dos planos sin poder elegir cuál.
¿Quién te va a entender sino te puede –primero- amar?

Asolado de soles que hacen trizas,
pintado con tizas para después borrar.
Marcos teóricos que datan tu anacronía,
tu anacruza, tu astro-social.

Aplicaciones empíricas, farmacéuticas,
químico-mineras,
de tu patología morfogeológica
o morfo-astronómica más bien,
dependiendo de su despertar.

Marítimo.
Allá el mar.



Sofía.
25/8/2014



Monday, December 30, 2013

Luna

Mustias disonantes,
orgasmos recauchutados
en su virtual campanario.

Dedos fríos,
dedos violetas
dedos Alpes de tan alto que hay que llegar sin morirse,
pero no sé
ni voy a saber.

Ojalá que mañana, que hoy, ¿qué ayer?
Que mañana no me cueste tanto levantarme,
por la hora digo,
no por otra cosa.

Qué habrá en el aire
que la poesía me viene como la menstruación
igual de innombrable, de sensible, hormonal,
temporal,
luna,
revolucionaria.








Sunday, December 29, 2013

Cantito para no extrañar

Te extraño a baldazos de agua
como la lluvia de noche buena
que hacía trotar ríos
por este desierto de piedemonte.

Te extraño raro
porque no te extraño;
el burrito se asoma en mi yerba
y me cebás a distancia
muchas otras compañías
que no tiene el mate.

Estoy cansada
y me duermo en sueños
en tu barba y en tu pecho abierto,
tan lindo para la siesta
aunque me dé calor.

Así crece mi descanso
cuando estás conmigo,
es decir, interminable ciclo,
en mares-desierto de hace tanto.




San Juan la linda

Me gusta tu suelo y tu río,
San Juan la linda,
aunque así le digan a Salta,
y a mi no me importe.

Lo que pasa es que aquí nací
y me morí de calor todos los veranos,
como ahora,
pero me acompañaron santos toda la vida,
y eso no ha cambiado.

Como hoy no reposé en tu siesta,
ahora estoy cansada,
nueve y cuarto para vos es un chiste,
recién oscureció,
y te morís de risa de mi agobio,

porque tu dicha son los Andes,
cordilleras de antaño,
que las miro desde la esquina
murmurando hechizos
para que me ayuden
con mi bolso pesado,

aunque al yacer la noche
te robes mi cansancio.

Gracias San Juan la linda,
por dejarme ser tu canto.


Wednesday, December 25, 2013

Néctar

Llegan al camino mío personas que me embellecen
con palabras y música, con arpegios vegetales
y mantras vespertinos.

Con sus ganas de alimentarme,
de darme, de tantas maneras.

Su amor es el néctar con el que me nutro
que luego se hace sangre de mis piernas de árbol;
las que me sostienen.

Todos son mis piernas y mis árboles,
la fuerza de percutir estas cuerdas vocales,
para cantar y para el tramiterío,
como dice mi abuela,
es la que me dan ellos también.

Y lloro por la vida y por la boca,
porque siempre me fluye el río de Los Lagrimales
cuando siento mucho, y ahora siento así.

Volver acá es volverme ante mis pies,
para darme cuenta de que ahí están,
y de que se parecen a esas personas
que me embellecen,

con cada mano,
con cada abrazo.